El Marco de Ciberseguridad NIST (CSF 2.0) es una guía internacional diseñada para ayudar a las organizaciones a gestionar y reducir sus riesgos de ciberseguridad de manera estructurada y efectiva.
A diferencia de otros estándares técnicos, NIST CSF es flexible y aplicable a cualquier sector o tamaño de empresa, no solo a infraestructuras críticas. Su enfoque práctico permite a las organizaciones evaluar su nivel de madurez, priorizar inversiones y fortalecer su resiliencia digital sin necesidad de cumplir con requisitos rígidos.
El framework ofrece un lenguaje común que facilita la comunicación entre los equipos técnicos, de gestión y de cumplimiento normativo, ayudando a alinear la ciberseguridad con los objetivos estratégicos del negocio.
Las seis funciones esenciales del NIST CSF 2.0
Estas funciones representan las principales capacidades que toda organización debería desarrollar para proteger sus sistemas y datos:
- Gobernar: Define la estrategia, políticas y responsabilidades en materia de ciberseguridad.
- Identificar: Permite conocer los activos, riesgos y vulnerabilidades de la organización.
- Proteger: Establece controles y medidas preventivas para reducir la probabilidad de incidentes.
- Detectar: Ayuda a identificar y analizar eventos que puedan afectar la seguridad.
- Responder: Orienta sobre cómo contener y gestionar los incidentes detectados.
- Recuperar: Guía la restauración de operaciones y servicios después de un incidente.
Un marco adaptable y orientado a la mejora continua
El NIST CSF se apoya en dos herramientas clave:
- Perfiles organizacionales, que reflejan la situación actual y el estado deseado de ciberseguridad de la empresa.
- Tiers (niveles de madurez), que muestran el grado de integración de la gestión del riesgo dentro de la organización.
Estos elementos permiten medir avances, identificar brechas y planificar mejoras a lo largo del tiempo.
El NIST CSF no impone reglas, sino que ofrece una hoja de ruta adaptable a los recursos, contexto y misión de cada empresa. Su objetivo es claro: ayudar a las organizaciones a mejorar continuamente su resiliencia digital.