La inteligencia artificial (IA) está cambiando la forma en que estudiamos, trabajamos y resolvemos problemas. Pero para obtener buenos resultados, no alcanza con “usar IA”: hay que aprender a comunicarse con ella correctamente.
Esa comunicación tiene un nombre: prompting.
Un prompt es la instrucción o mensaje que le damos a una herramienta de IA —como Gemini, ChatGPT o Copilot— para que realice una tarea o genere contenido. De tal modo, va a influir en la calidad de la respuesta que obtengamos.
Cómo escribir un buen prompt
Sé claro y específico
Cuanto más detallado sea tu pedido, mejor será el resultado. Por ejemplo: en lugar de escribir “Resume este texto”, podés indicar: “Elaborá un resumen de 150 palabras destacando las principales ideas y conclusiones del autor”. De esta forma, la IA entiende el objetivo, la extensión y el enfoque del trabajo.
Definí el contexto o rol
Podés orientar al modelo indicando desde qué punto de vista debe responder. Por ejemplo: “Actúa como un profesor de historia y explica las causas de la Revolución Francesa en lenguaje sencillo”. Esto ayuda a que la respuesta sea más coherente y adaptada al público o nivel deseado.
Indicá el formato que necesitás
Si querés una tabla, lista, esquema o párrafo, es conveniente aclararlo. Por ejemplo: “Presentá una tabla comparando tres teorías de motivación laboral con autor, año y principales ideas.”
Ajustá e iterá
No siempre el primer resultado será perfecto. Podés mejorar tu prompt paso a paso: “Reescribí el texto en tono más formal”, “Agregá ejemplos actuales”, “Hacelo más breve y directo”. Este proceso, conocido como prompt engineering, te permite aprender y mejorar con la práctica.
La importancia del toque humano
Aunque la IA es muy útil, siempre requiere supervisión y criterio humano. Los modelos pueden equivocarse o inventar datos, por eso es clave revisar y validar la información. Este enfoque, llamado human-in-the-loop, combina la rapidez de la IA con la capacidad crítica de las personas.
En resumen
Saber escribir buenos prompts es mucho más que “hablar con una máquina”: es una habilidad que combina claridad, pensamiento crítico y creatividad. Cuanto mejor formules tus preguntas, mejores serán las respuestas.
Dominar esta nueva forma de comunicación es, sin duda, una de las competencias más valiosas de la era digital.